La voz de sus hijos

Sus Hijos
"Queridisimo padre, nos enseñaste a adormecer en nuestro corazón el recuerdo de todo lo malo que podía pasarnos. Imprimiste en nuestras almas la suficiente fé, conformidad y paciencia para sobrellevar la penosa carga de esta vida.

Nos dejaste el recuerdo de tu corazón noble y sencillo, dispuesto siempre a perdonar cualquier agravio.
"Señor". Nunca podremos agradecerte el favor de concedernos la gracia de ser hijos de un hombre extraordinario, que supo darnos toda la ternura y amor del que es capáz un ser humano.

Su hija Tota

La madre tierra abrio sus brazos para cobijar tu cuerpo en su seno. La privilegiada entre todas las mujeres nuestra Madre Eterna, abre los suyos para recibirte.

El cielo está de fiesta, trompetas doradas, citaras, clavicordios, ángeles, arcángeles y querubines tocan y entonan sus más tiernas melodías para recibir al hijo amado. Bendíto seas Marquesito y que Dios, te tenga en su santa gloria."